miércoles, diciembre 13, 2006

Marzo: Codornices en pétalos de rosas

Después de la muerte de Nacha queda vacante el puesto de la cocinera y Tita es la persona más adecuada para compensar la falta de Nacha. Ya ha pasado un año después de la muerte de Nacha. Pero Tita todavía la echa mucho de menos, porque para Tita era como una madre. Pedro le regala un ramo de rosas a Tita para consolarla y mostrarle su amor. Por la felicidad que siente, Tita aprieta el ramo contra su pecho. Pero lo hace con tanta fuerza que empieza a sangrar. Cuando Mamá Elena se da cuenta de todo eso se enoja mucho. Le ordena a Tita que tire las rosas. Pero Tita no quiere tirarlas a la basura y por eso decide de cocinar un plato de Nacha, en el que puede utilizarlas. Prepara «Codornices en pétalos de rosas». El plato resulta verdaderamente exquisito. También a Máma Elena le gusta pero, al contrario de Pedro, no lo admite. Rosaura solamente logra comer tres bocados, pero en Gertrudis la comida provoca un efecto afrodisíaco. Siente un calor inmenso, empieza a sudar fuertemente y tiene un cosquilleo en el centro de su cuerpo. Así Tita descubrió una manera nueva de comunicar con Pedro: la comida. Ella es la emisora, Pedro el receptor y Gertrudis la afortunada en la que se realice el efecto deseado. Gertrudis es la primera persona que sale del comedor. Quiere refrescarse y ducharse en el patio. Pero por el calor que tiene el regadero (dóndo toma la ducha) empieza a quemar y las llamas lo destruyen. Gertrudis huye. Por haber comido el plato de Tita Gertrudis tiene un olor de rosas. Y ese olor llegó hasta las afueras de la ciudad donde hay una batalla entre los revolucionarios y los federales. El olor encanta al villista Juan y le hace abandonar rápidamente el campo de la batalla. Es como si una fuerza superior lo controlara. Empieza a galopear a buscar a Gertrudis. Cuando llega al rancho la ve desnuda en el patio. El encuentro es espectacular: Sin dejar de galopear Juan se inclina de su caballo hacia Gertrudis, la toma y la sube a su caballo en la silla delante de él. Juntos dejan el rancho con mucha rapidez, sentados frente a frente, abrazándose y besándose con mucha pasión. Todo eso observan Tita y Pedro y así se han vuelto en testigos mudos del amor que está prohibido entre ellos. A Máma Elena no le dicen lo que pasó verdaderamente. Algún tiempo después Máma Elena se entera de que Gertrudis trabaja en un burdel. Por eso quema las fotos y el acta de nacimiento de Gertrudis y prohibe mencionar el nombre de su hija en su casa.

2 comentarios:

Jesus dijo...

"Pero Tita todavía echa mucho de menos a ella, porque era como una madre para ella."



"Pero Tita todavía LA echa mucho de menos, porque era como SU madre."

"Pero Tita todavía LA echa mucho de menos, porque era como una madre para ella."

Andre nn dijo...

:) faltan unos retoques pero tiene buen manejo del español, que bueno que se interesen por este idioma tan bonito :)